reinaldo hugo

sin título

 

esto no se trata  del ayer

definitivamente, no lo es

ni la muerte, ni la vida

es la sombra que a todos acompaña

en la luz

 

ahora que el rubor desaparece,

desnudo a la mañana siguiente,

conservo solo recuerdos   

que cansados de mi noche

tocan a la puerta

cuando quemaba sus fotos

 

El diario de Joaquín

Acá les dejo el documental censurado de manera solapada por todas las cadenas de cine y la empresa privada en chile. será que el mercurio controla este país?

A los ojos

                                                                                       A Jaime Moya Zúñiga.

Nunca supe muy bien que llevó a mi prima a indagar por el paradero de un supuesto abuelo, el hacer caso a un pelambre de esquina o como ella decía un presentimiento, “si el río suena es porque píedras trae” se dijo más de alguna vez. La verdad nunca tomé en cuenta lo que dijo, quizás porque la abuela había sido una persona muy cercana.

Ella había vivido una vida distinta, en una tierra inóspita de la cual muy poco hablaba. Y ahora que la edad descontaba en su reloj no tenía los cojones para preguntarle si lo que se decía era verdad o no.

 

El primer hijo de la abuela era adoptado, en realidad era su sobrino, su hermana había sufrido una meningitis que la había transportado a un mundo lleno de fantasmas y visiones que nadie podía entender. Rafael tenía solo un año y medio cuando Beatriz, mi abuela, lo llevó a su casa para criarlo como hijo, en ese tiempo comenzaron a cerrar las salitreras y el trabajoera bastante difícil de conseguir.

Beatriz era una mujer preciosa codiciada por varios hombres que veían en ella la encarnación de la belleza, la fuerza y el coraje para vivir en tierras desérticas.

Sin embargo, era uno quién llevaba la delantera. Alberto, un hombre algo mayor proveniente de una familia italiana que habían llegado a Argentina con las ganas de encontrar algo mejor en estas nuevas tierras, pero, solo encontraron un país, sin muchas expectativas y la orfandad para Alberto que a los trece años cruzó la cordillera para trabajar en el desierto más árido del mundo.

Amante del fútbol y del Génova, equipo del que su padre había sido fundador. Era el pretendiente más serio que tenía Beatriz siempre le decía que juntos podrían hacerle una media verónica a la vida y ser felices entre tanta muerte y miseria.

El otro pretendiente era Arturo, hijo menor del patrón de Beatriz que la seguía a todas partes con el afán de conquistarla. Se escapaba a Iquique a boxear en un gimnasio y ella lo ayudaba para que no fuese descubierto por el padre, era el típico niño travieso y aventurero que a muchas mujeres llama la atención.

Casarse no estaba en sus planes aún, sin embargo, su hermana Joaquina comenzó a empeorar de la enfermedad y, después de dos semanas de agonía falleció. Quedándose definitivamente con Rafael. Sin embargo, una catástrofe llama a otra y, de repente, se vió acorralada por las autoridades que le decían, que soltera no podría adoptar a Rafael aunque lo haya cuidado bien durante el tiempo de enfermedad de Joaquina. Lo pensó varias veces, entregar su vida a un hombre que no amaba no era la solución más acertada pero en fin. Alberto también lo sabía y lo aceptaba de esa manera. Era más importante mantener a la familia unida que preocuparse de los chismes de las viejas en la pulpería.

Por allá, en abril del 38, se casaron, el viejo Alberto, estaba feliz. Creía que el amor emanado por él, podría llegar algún día a Beatriz y cambiar las cosas a su favor.

La tarde del matrimonio quemaba el sol como nunca y los amigos tenían una escusa para celebrar hasta tarde. Además, era día feriado, fin de mes y para muchos era su último día de trabajo antes de emprender su retorno a sus hogares, algo ajados por el polvo, los cambios de temperatura y el nervio de volver a sus lugares de origen.

El cura estaría a las cuatro de la tarde en la iglesia, en la casa estaba todo preparado para la fiesta hasta los músicos de la quinta de doña Cleme habían ofrecido sus servicios gratis, en vista de la ayuda solidaria de este casamiento. En cierta manera todos sabían que Beatriz y Alberto se casaban para que el pequeño no fuese dado en adopción a una familia desconocida por la minoría de edad de Beatriz.

Ella se veía hermosa es su vestido blanco, la juventud, la jovialidad y la gracia de sus 17 años la hacían ver radiante en esas calles de tierra y entre los corredores techados de madera la música se hacía sentir junto al viento en las calaminas de los techos.

Los hombros delgados que tanto gustaban, con un pequeño hueso sobresaliendo su cadera y el pelo enmarañado y húmedo al salir de Cavancha en verano habían producido en Arturo ganas de tenerla a toda costa aunque ahora fuese casada. Él sabía, al igual que todo el mundo, que entre ella y su esposo no existía nada más que una gran amistad.

Arturo seguía boxeando y luchando contra la adversidad, su padre quería fuese doctor, pero él prefería soñar peleando con Estanislao Loayza y con el amor de Beatriz. Siempre que hablaba con ella le sucededía lo mismo el polvo del adobe le molestaba los ojos, lagrima trás lágrima decía que tarde o temprano alguien lo descubriría y de esta manera, no tendría que cumplir los deseos de su padre.

Poco a poco, el joven fue haciéndose del cariño de Beatriz y entre uno de los viajes de sus padres a la capital, vinieron las risas, los abrazos, los besos, las caricias y luego el cuerpo.

Mientras, Alberto buscaba ser padre, el joven aprendíz de boxeador se divertía con su esposa por las tardes.

Cuando fueron descubiertos Beatriz ya tenía dos hijos pequeños con Alberto, el boxeador tuvo que marchar a Santiago a un internado y Beatriz con su marido y los 3 niños marcharon a Iquique a vivir para olvidar. Sin embargo, el viejo Alberto, nunca puso sacar de su cabeza la infidelidad de su pequeñita. Se separaron un par de años después.

Cuando mi prima encontró a Arturo viejo y descontando en su reloj me dijo que nunca se supo si nuestros padres eran hijos del italiano o del boxeador y que sólo mirándonos a los ojos lo podríamos saber. Ella lo vió y supo que él era su abuelo.

 

Mi prima lo llevó a la ciudad para que lo conociéramos, mi padre no asistió. Mi tío estaba feliz de encontrar a su verdadero padre.

Yo lo ví a los ojos y supe que al menos era mi abuelo biológico. La auréola celeste alrededor de los ojos todos mis hermanos la teníamos cuando niños, luego desapareció.

- Luego cuando viejo reaparece- dijo – habrá que esperar o ¿no?. Me pregunté.

Tómate un tiempo para ver.

"Estamos en eso" o definitivamente Chile 'ta wuateando

             es verdad estamos "wuateando". no existen soluciones a los problemas y la frase himno de la concertación "ESTAMOS EN ESO", se ha transformado en el eterno retorno.

              en qué estamos me pregunto?.

              "estamos solucionando el transantiago"

             no es posible que después de un año, recién se den cuenta que el "transiasco"  es una catástrofe. se supone que los gobernantes guian  una nación y tienen la suficiente inteligencia para contratar diseñadores, ingenieros y/o a la persona más adecuada y competente para un puesto.

             sin embargo, como en esta larga y angosta faja de  tierra, una persona competente es aquella que tiene mayor influencia o, en "guen" chileno, el mejor pituto. no es de extrañar que sean amigos, compadres, y/o españoles desisteresados los  planificadores de tal magno proyecto.

             será muy dificil prender un GPS y monitearlo si hasta los celulares traen consigo uno?

              no debe faltar el marido celoso que ya controla a su mujer con uno de estos. 

                "estamos en eso, mejorando la calidad de la educación"

              pero lejos del ministerio de educación, con un tercero llámese  corporación o sostenedor. Entonces tenemos corporaciones municipales llenas de ineficientes que llegaron a cargos relacionados en educación porque pertenecen al partido político del alcalde.  

                 "estamos en eso"... escribiendo.

Fojas Cero (extracto)

 

7

>Las páginas a veces consuelan los pocos momentos en la vida que podemos sentarnos a ver una tarde de rojo disipado.

>lo único que recuerdo de los atardeceres son las polillas que aparecen cuando las luces de los postes comienzan a encenderse.

>una pregunta ¿lo que se vive y se recuerda es verdad o son hechos de mentira?.

>supongo que algo de discursos transmitidos por los años que se adentran en nuestras entrañas y ninguno de los que conocemos pueden dejar de sentirlos porque una palabra llevada en el interior nos limita o nos hace crecer.

>algo poética la respuesta pero tiene algo verdadero.

>La maldita literatura siempre ha sido una mentira, una ficción por más que quieran decir que es estudiable.

>o sea que un escritor no se debe a su contexto

>está por verse

>no será un axioma que tienen los estudios literarios para justificarse

>puede ser. Si la literatura es mentira, ellos no son más que un grupo de personas que tratan de justificar y encontrar una verdad dentro de una mentira.

>claro, no hay más mentira que la de los críticos literarios.

>y de todos los parásitos que viven de las mentiras de otro.

>podríamos llegar a la conclusión que un critico literario es una especie de sángano que está como carroñero esperando definir una verdad en un texto.

>mmmm.

>sin más armas que teorías que se construyeron sobre la base de postulados sacados de los mismos escritores a través del tiempo o de algunos aspectos de las teorías lingüísticas o del análisis del discurso o de definiciones filológicas, psicológicas, etc.

>Bien estos señores se sacan los ojos si otro teórico pretende salirse de los patrones normados por ellos mismos.

>Claro, cómo alguien va pretender dar las pautas para leer Rayuela. Ha Cortazar le debe haber dado una especie de ataque al saber esto. Sin embargo, no le interesa a nadie.

Rodrigo Lira

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Fojas Cero (extracto)

Los veía por doquier, era imposible que no fueran ellos. Estaban en cada lugar que iba. El nissan verde y el jeep blanco que se paraba fuera de mi casa y me acompañaba al trabajo, tenía un sospechoso aspecto, algo estaba sucediendo y no me había enterado, no creía que supieran lo de la bitácora y menos lo del códice estaban en perfecto camuflaje sólo quedaba ir a Madrid y entregarlo pasarlo por el tedioso control y las aduanas. Pero lo había hecho antes, sólo tenía que mover una exposición en la embajada de España y Daryl Barlet lo tendría. Sé que los colombianos hablaron más de lo debido pero no es gran cosa Quetzalcóatl Riquelme no existe es una invención mía si hasta tiene hijos cosa que yo no, no podrían sospechar. Entonces, los autos que veía no eran más que paranoia, tal vez,  un síntoma de lo bien que estaban las cosas, y es que ese creer que todo debe derrumbarse en algún instante, me tenía como un estúpido creyendo que los polis, los ratis y aduana me tomaría como sospechoso, revisarían mi casa y encontrarían lo que no tengo, lo que no existe porque yo no soy Quetzalcoatl Riqueleme, es otra persona, un mexicano que mide alrededor de un metro setenta con tés morena, delgado, tiene un aspecto algo deplorable y está casado, con dos hijos, Samuel y  Ricardo.

A Quetzalcóatl desde niño su padre lo llevó a vivir a Guatemala, es por eso que conoció dioses, rituales aztecas y motecas, su madre era originaría de esa zona de México, por lo que estuvo desde siempre relacionado con sus ancestros. En el chat siempre ha dicho que recobrará  el alma al reunir a todos los suyos en su país de origen, es por eso que compra artículos motecas y aztecas. Es así como lo conocí, independiente de su actividad, es posible saber lo que piensa de la política indígena cree que el único país que está en contra del sistema es Bolivia, que hasta la mítica Cuba le sirve a sistema. Es la negación tan necesaria en nuestra  cultura. En cambio en Bolivia la voz de pueblo se escucha derroca a cualquier gobierno que no les favorezca, si hasta el mismísimo Che Guevara fue muerto porque no les interesaba la revolución desde un punto de vista occidental y menos materialista, lo importante es la tierra, la pachamama. “La coca la da la pacha, la cocaína la hacen los yanquis” había leído en un gran lienzo en una de las tantas protestas y esto le había cambiado la perspectiva del narcotráfico. Los cocaleros tenían la razón ellos plantaban, cultivaban, pero los laboratorios no era de los indígenas sino de los yanquis y de alguno que otro gran empresario boliviano que nada tenía que ver con los orígenes, sino más bien, con la minoría que controlaba toda la riqueza del país. Era algo extremadamente injusto. Los criollos tenían el dinero y los dueños de las tierras a los pobres.

 

 

...uno de esos días

 

Este ha sido uno de esos días

En los que no roncamos

a la fatigada noche

sino más bien

bostezamos de mala gana

y es mejor un bullicioso ronquido

que un bostezo mal ejecutado.

Liverpool v/s Milan

Para los que gustan del fútbol la final de la Champions League del 2005 será inolvidable. Milán ganaba 3-0 al Liverpool en el primer tiempo. Con un Kaká inspirado y un Hernán Crespo que no perdonó la oportunidades que se le presentaron.

En mi caso personal, yo veía el fútbol como desde lejos, pero ese día, recuerdo  haber prendido la tv. Mientras hacía el aseo de mi casa comenzaba el partido, poco a poco fui dejendo de hacer el aseo.

Ese día comprendí lo que es un capitán; la mística, la fuerza y el coraje que pueden entregar a un cúmulo de hombres que creían todo estaba perdido. Steven Gerrard fue un gran ejemplo. Inspiró la remontada y puso  un tesón que aun no pierde.

Quizás en uno de los mejores partidos de todos los tiempos.

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